Brasil y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) cumplen diez años de alianza y en este contexto la Directora General de la OIM Amy Pope visitó el país esta semana para reunirse con funcionarios del Gobierno y otros asociados, entre ellos representantes del sector privado, a fin de debatir el modo de expandir las oportunidades para que las personas migrantes puedan trabajar, acceder a servicios e integrarse a las comunidades.
Durante la visita la DG Pope viajó al estado de Roraima, en la frontera norte, pasando por los Municipios de Pacaraima y Boa Vista, donde pudo ver de primera mano de qué modo la Operación Acogida (Operação Acolhida) brinda apoyo a migrantes y comunidades que los reciben desde el momento de la llegada hasta su integración en ciudades de todo el país.
“Durante diez años Brasil y la OIM han trabajado en conjunto para apoyar a los migrantes con dignidad y oportunidades”, dijo la DG Pope. “Operación Acogida muestra que cuando los asociados trabajan juntos, la migración beneficia tanto a migrantes como a las comunidades por igual. La participación del sector privado es clave para ayudar a las personas a acceder a puestos de trabajo con mayor rapidez y contribuir con las economías locales”.
El enfoque coordinado vincula la asistencia temprana con el acceso a empleo, servicios e inclusión, con una fuerte participación del sector privado, y ha posicionado a Brasil como un referente regional para la gestión práctica de la migración que promueve la autodependencia y beneficia a las comunidades por igual.
Lanzada por el Gobierno Federal de Brasil en 2018 en respuesta al desplazamiento en Venezuela, Operación Acogida congrega a las autoridades federales y locales, a las Fuerzas Armadas de Brasil, a agencias de Naciones Unidas, a la sociedad civil, al sector privado y a las comunidades locales, en una respuesta coordinada ampliamente reconocida como una buena práctica a nivel mundial.
